Boricuas están “relax”, pero listos para lo que sea

Por Leysa Caro González
6 de abril de 2013 • 12:39am

Parecería una reacción a destiempo, quizás hasta un poco exagerada y empujada por la incertidumbre que provoca en algunos la amenaza de un posible conflicto bélico, que bien podría nunca concretarse.

Sin embargo, aunque usted no lo crea, hay puertorriqueños que ya han salido a equiparse de víveres de primera necesidad ante las amenazas lanzada por Corea del Norte a Corea del Sur y a los Estados Unidos. El temor en algunos es latente.

El llamado, no obstante, es a mantener la calma, a no reaccionar a la ligera y, por qué no, a comprar de forma mesurada aquellos artículos que bien puede ser útiles durante otro tipo de emergencia, como un huracán o un terremoto, evento para el cual sí que no hay aviso previo.

Para Alfonso Martínez Taboas, ex presidente de la Asociación Puertorriqueña de Psicólogos, lo que estaría totalmente fuera de proporción es sacar el asunto de contexto al punto de tomar medidas exageradas.

“Lo que no es normal es que sobrepreparan demasiado. Hay quienes tienden a reaccionar de manera ansiogénica y de forma muy exagerada”, detalló el psicólogo, que recordó cómo en muchos se desató la histeria cuando se anunció la epidemia del AH1N1, en la que los negocios se quedaron sin mascarillas y antibacteriales.

Una reacción impulsiva podría ser atribuida a la “ansiedad generalizada”, condición destacada por los manuales de psiquiatría. “Una característica es que la gente tiende a preocuparse de forma desmedida ante situaciones”, señaló al agregar que algunas consecuencias puede ser la pérdida de sueño o hablar constantemente del tema.

“Se consumen en unas preocupaciones irreales. Hay gente que hasta se deteriora”, añadió Martínez Taboas al destacar que se trata de una reacción que se suscita también durante el anuncio de un huracán. “A cuatro o cinco días, la gente arrasa en los colmados”, dijo.

Pero, ¿qué han salido a comprar?

Son muchos los que han llegado hasta Army Store, en Bayamón, tienda dedicada a la venta de artículos militares y de emergencia.

Los compradores buscan varias cosas, pero especialmente los bultos de emergencia, los alimentos militares, pastillas para purificar agua y los buckets de comida familiar, los cuales pueden tener una duración de hasta 25 años, siempre y cuando permanezcan cerrados, versus la comida militar, que dura 10 años.

El bulto, por ejemplo, tiene una ración de alimento, repelente, fósforos, una frisa, cuchilla multiusos, espejo para dar señales, glow stick, kit de primeros auxilios, toalla, pastillas para purificar el agua, pito, pulsera de soga, medicina para picaduras, un abridor y un rompe cristales.

“También han comprado máscara de gas. Yo vendí todas las que tenía, y el lunes vino un señor y se llevó toda la comida militar que tenía… se llevó las 12 y yo, de verdad, me sorprendí y dije: ‘A la verdad que la gente está asustadita’”, expresó Elba Rivera.

La gerente aclaró que la mayoría de las personas han llegado al comercio tranquilas pero con deseos de prepararse. “Vienen tranquilitos y buscando qué es lo que hay”, dijo.

Otro de los artículos más buscados son las pailas de comida que vienen con raciones de alimentos para tres días, para dos adultos y dos niños. Entre los platos que contiene, traen cereal, rottini, arroz blanco, granola, chili y jugo.

Existe otro similar, pero además de comida contiene una estufa plegable, fósforos, kit de primeros auxilios, cuchara y tenedor y una botella para guardar agua.

“Ahora mismo, todos los días, todos los días viene gente buscando esas cositas. Siempre es bueno tener una mochila de emergencia”, indicó Rivera en referencia al kit que sirve hasta para llevarlo en el carro.

Igualmente, en la tienda puede conseguir radios de cuerda, linternas solares, un kit para prender fuego y otro para calentar la comida, entre otras innumerables herramientas.

Edwin Feliciano fue uno de los que llegaron a la tienda en el casco urbano de Bayamón conocida también como El Nuevo Militar, y aunque no fue en búsqueda de artículos de emergencia, indicó que no le extraña la reacción de algunas personas.

“Que estén calmadas, porque esto es como cualquier otra cosa, puede pasar y puede que no”, apuntó Feliciano, quien es militar y estuvo destacado en Afganistán tres años.

En su casa, dijo, no tiene nada. “Yo me desconecto totalmente cuando estoy por acá”, sostuvo.

(Enlace al artículo original de Primera Hora [aquí].


 

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